Según informó ayer en Madrid la empresa responsable de la red social más utilizada por los jóvenes españoles (14 millones de usuarios), las incidencias de privacidad en la misma se han reducido a menos de la mitad en los últimos dos años. El dato fue dado a conocer durante la presentación de su nuevo Centro de Ayuda y Seguridad un nuevo vídeo acerca del uso seguro de redes sociales. Entre las características de Tuenti en ese terreno destacan la máxima privacidad por defecto para todos los usuarios, y la posibilidad de diferenciar los amigos de confianza de los meros contactos.

Fotografía del acto de presentación del nuevo Centro de Seguridad de Tuenti, en MadridSegún Sebastián Muriel, vicepresidente de desarrollo corporativo, la privacidad de Tuenti «es un claro elemento diferenciador con respecto a otras plataformas». Así, el nuevo Tuenti Social Messenger que está desarrollando la compañía, disponible en fase beta en aplicaciones para Android y Blackberry, diferencia entre amigos y contactos. Esto supone en la práctica romper con limitaciones a la participación en Tuenti existentes hasta ahora. Por ejemplo, los padres pueden comunicarse como contactos de sus hijos en Tuenti sin necesidad de tenerlos como amigos y, por tanto, respetando su ámbito de comunicación más privado. Tuenti lo resume en un lema: «Chatea con todos. Comparte sólo con tus amigos».

Las incidencias de privacidad relativas a perfiles y fotos de Tuenti se han reducido un 52% en los dos últimos años como consecuencia de la mayor sensibilización y las diferentes mejoras introducidas. Tras reforzar en mayo pasado su política de privacidad para estrechar sus conocidas garantías de protección a los usuarios, ahora, en pleno debate sobre la privacidad en redes sociales en Europa, la red social española ha tomado la decisión de presentar un nuevo centro de ayuda y privacidad, con recursos para usuarios, padres, educadores y la sociedad en general.

Así, en el vídeo divulgativo presentado ayer se ofrecen reflexiones de interés para abordar una participación responsable en redes sociales y ha contado entre otros con la colaboración de expertos de la Policía Nacional, la Guardia Civil, INTECO, el Director de la Agencia Española de Protección de Datos y PantallasAmigas. Tuenti conforma con estas personas y entidades su nuevo Comité Asesor de Expertos en seguridad y privacidad.

Seguridad y privacidad en Tuenti

En Tuenti, todos los usuarios tienen activado por omisión el máximo nivel de privacidad y protección de sus datos e información personales. Sólo aquellas personas que el usuario haya aceptado como amigas pueden acceder a su información personal, así como ver sus números de teléfono o descargar sus fotos. Es decir, Tuenti por defecto no permite el acceso a la información de los usuarios por parte de terceros.

Otra característica diferencial ya conocida de Tuenti es la imposibilidad de que los motores de búsqueda (p.ej. Google) indexen los perfiles de los miembros de esta red social. Tuenti afirma también estar incorporando los principios de Privacy by Design y Privacy by Default, de manera previa a su entrada en vigor a nivel europeo. Según afirma Óscar Casado, Director Jurídico y de Privacidad de Tuenti «a diferencia de otras redes sociales, Tuenti parte de una premisa básica: la información es propiedad del usuario y por tanto, es el usuario el único con derecho a controlar la recogida, uso y revelación de cualquier información sobre sí mismo».

Fuente: Tuenti

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Imagen del primer vídeo de la campaña ETIQUETASsinpermisoNOEn el trascurso de su intervención en el I Encuentro Internacional ESSE-Mundo Digital, el director de PantallasAmigas, Jorge Flores, ha presentado el lanzamiento oficial de una campaña que en tres idiomas (castellano, inglés y portugués) recabará apoyos ciudadanos para convencer a las empresas responsables de redes sociales para que requieran el permiso previo de las personas etiquetadas por otros usuarios en sus fotos. Se trata de un problema en torno al cual desde esta organización se ha incidido en diversas ocasiones por medio de los recursos que pone a disposición del público.

En el web central de la campaña, ETIQUETASsinpermisoNO.com, se explica cuál es el reto, los objetivos y la demanda concreta que se hace a estas empresas, apoyándose en un análisis de los problemas derivados de la actual política de tagging que afecta a la privacidad de gran número de usuarios en todo el mundo.

Esta semana PantallasAmigas comienza una intensa labor de difusión de esta campaña para promover la participación ciberciudadana activa y conseguir que las redes sociales faciliten la defensa del derecho a la privacidad. Entre las primeras actuaciones se encuentran vídeos divulgativos del problema, una campaña en el web Actuable, creación del hashtag para Twitter #ETIQUETASsinpermisoNO, presencia en redes sociales y códigos para que quien quiera unirse a la causa pueda insertar un banner animado en su blog o web.

Según Jorge Flores, “desde PantallasAmigas simplemente se busca contribuir a canalizar y agrupar esta demanda que ya está presente en la sociedad y sensibilizar sobre esta cuestión. Meses atrás lanzamos el site www.etiquetassinproblemas.com que, en este caso, hacía énfasis en las acciones de los usuarios. Es preciso ahora solicitar la colaboración de las redes sociales en esta tarea, especialmente pensando en los menores de edad que a menudo sufren burlas y ataques mediante etiquetas. Es algo muy frecuente en situaciones de cyberbullying.



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La educación para un uso seguro de Internet es imprescindible. Tras varios años de trayectoria, es necesario ahora un nuevo impulso que pasa por establecerla de manera curricular en el aula y por realizar una orientación hacia la formación de plenos ciudadanos y ciudadanas digitales.

Trabajo imprescindible por una infancia en red sin riesgos

En España, al igual que en Europa y muchas otras partes del mundo, desde hace varios años y con intensidad creciente, se está trabajando para la información, la sensibilización y la formación en el uso sin riesgos de Internet y también, aunque con menor énfasis, de la telefonía móvil y los videojuegos.

La necesidad de esta labor de protección de la infancia y la adolescencia se hace evidente no sólo por los datos que arrojan los estudios referidos a estos riesgos o por el día a día que se vive en hogares y aulas sino también y, en especial, por el llamamiento que desde varias instancias se está produciendo. En el plano internacional, las Naciones Unidas dedicó este año el del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información a “Proteger a los niños en el Ciberespacio”. En el marco de la Unión Europea, en Abril pasado, la Declaración de Praga titulada “Un nuevo enfoque europeo por una Internet más segura para los niños” constataba la conveniencia de un compromiso interinstitucional de primer nivel para conseguir un entorno en línea más seguro para las nuevas generaciones.

No hay que olvidar tampoco, aunque fuera definido hace 20 años, el principio de interés superior del menor que recoge la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y que nos exhorta a evaluar cualquier intervención, incluida el desarrollo de Sociedad de la Información, desde un prisma preferente en clave de no colisión con los intereses de la infancia.

Educación para una Internet más segura desde la escuela

Tenemos que precisar el escenario para el aprendizaje, que se puede realizar tanto de manera formal como en un contexto informal. Desde luego no son ámbitos excluyentes, pero dada la importancia de la cuestión todas las recomendaciones apuntan a que se incluya curricularmente. Hace un par de meses el propio Secretario de Estado para las Telecomunicaciones, señalaba que el sistema educativo español debería contar con una asignatura para enseñar a los jóvenes a navegar por Internet con Seguridad. En la misma línea, Vivian Reding, desde la Comisión Europea, destacaba la necesidad de incluir de forma sistematizada la formación en el uso seguro de Internet en los centros escolares.

Hacia una ciberciudadanía activa y responsable

Se venía hablando de los riesgos de Internet y ahora hay que hablar de los riesgos en Internet. Antes los niños usaban Internet y ahora viven buena parte de su vida en ella. Es necesario ir evolucionando de una solución de urgencia y adecuada a esos primeros tiempos hacia una apuesta de futuro. Por lo tanto, aunque sin abandonar el enfoque de “uso seguro” que sigue siendo necesario y es más adecuado para determinados colectivos y realidades, hay que abrazar nuevas líneas de intervención con mayor alcance y proyección en el tiempo. Hay que trabajar con intensidad en la “educación para la ciberciudadanía”. Hablar de ciberciudadanía activa o de ciberciudadanía responsable es redundante en sentido estricto pero, en ocasiones conviene cualificar en lo esencial un sustantivo tan manido como versátil y abstracto.

Es claro que, en la medida en que la Red ha cobrado mayor protagonismo, por importancia e incidencia, como entorno de socialización y convivencia se hace más evidente que niños, niñas y adolescentes van a ser más autónomos y sujetos a sus propios criterios que a los consejos paternales y paternalistas de los que nos hemos venido sirviendo. Esos consejos han cumplido su misión y la siguen cumpliendo en las edades más tempranas pero van quedando insuficientes. Por ello, además de personas informadas sobre las situaciones de riesgo y las medidas preventivas a adoptar, debemos aspirar a formar plenos ciudadanos digitales que, entre otras muchas cuestiones, sean capaces de disfrutar de sus derechos en connivencia con los derechos ajenos.

Cabe destacar que detrás de este planteamiento subyacen dos imperativos:

  • Focalizar la acción en las personas y sus actitudes y no tanto en las tecnologías que utilizan. Priorizar actitudes y valores frente a conceptos y procedimientos. Las personas prevalecen y las tecnologías cambian.
  • Considerar la seguridad en la red como una condición necesaria pero no suficiente. El objetivo sobre el desarrollo integral de las personas online debe ir más allá de eludir ser víctimas de determinados peligros para procurar el desarrollo de competencias ciudadanas sobre la base de valores sólidos y habilidades para la vida.

Ciudadanía y generación digital. Retos.

Cuando se afronta una tarea como es la educación para la ciberciudadanía responsable creo necesario comenzar por hacer un replanteamiento integral desde los cimientos. No se trata de sumar un discurso adicional o de incluir una nueva unidad didáctica en el currículo de centro. Plantear formación de ciudadanos en el nuevo contexto digital presenta no pocas dificultades.

  • La dificultad de formar ciudadanos
    • El debate está en la calle. Sin entrar en valoraciones o causas, creo que sí podemos decir que hay un porcentaje más alto de lo deseable de adolescentes que carecen de las actitudes cívicas y de los valores necesarios para ejercer la ciudadanía. Quizás no podamos aprovechar mucho de las recetas usadas hasta ahora porque no han dado el resultado deseable.
  • La concreción del concepto de ciudadanía digital
    • Es posible que no tengamos claro qué significa, cómo se materializa, el concepto de ciudadanía digital para las nuevas generaciones. La vida online ha supuesto una ruptura radical con lo anterior y, en ese contexto, se han ido creando nuevos códigos y convenciones de manera permanente. El concepto de ciudadanía incluye determinados valores universales que, acompañados de las competencias psicosociales necesarias y en función de los conocimientos y circunstancias particulares, se traduce en procedimientos y actitudes. El concepto de ciudadanía puede estar consensuado en nuestra sociedad mientras que el de ciudadanía digital se está definiendo. Los diversos estudios sociológicos han constatado el comportamiento de la sociedad y su evolución pero, sin embargo, todavía estamos tratando de saber qué hacen los nativos digitales en la Red y poco o nada sabemos del porqué. Es complicado intervenir sobre lo que no se conoce bien y que tiene indicadores de progreso difíciles de obtener.
  • Sin ejemplo, presencia ni conocimiento.
    • A diferencia de otros contextos, en el ciberespacio carecemos de varias armas fundamentales para la educación, en este caso de ciberciudadanos. Por orden de importancia, se pueden citar al menos tres recursos con los que no podemos contar:
      • un comportamiento propio que ofrecer como modelo a imitar
      • la posibilidad de presencia para la orientación, ayuda o intervención
      • el conocimiento del contexto
  • ¡Qué difícil! Sin que ellos puedan aprender de nuestra actitud, sin que podamos estar ahí para echar una mano o una reprimenda y con un pleno desconocimiento de qué es y qué se hace en la Red… se antoja misión muy complicada.
  • Las características diferentes del medio.
    • Un aspecto fundamental para el ejercicio de la ciudadanía es reconocerse y reconocer al otro como sujeto pleno de derechos y obligaciones. También lo es, en el plano ya coercitivo, la existencia de límites, de normas y leyes claramente definidas que facilitan la convivencia protegiendo nuestros derechos y estableciendo las reglas de juego. En la Red todo esto es mucho menos perceptible, más difuso y etéreo: ¿quién es el otro? ¿es realmente quien dice ser?¿cuál es el límite?¿lograrán saber que soy yo?¿pagaré las consecuencias?… Ciudadanía es implicación, responsabilidad, respeto, cuidado del otro… La despersonalización y el anonimato no son los mejores aliados de la ciudadanía. La ciberconvivencia se encuentra así comprometida con mayor facilidad.

Líneas de intervención para educar ciberciudadanos.

A la vista de lo anterior, hay tres ideas que me gustaría destacar y que apuntan más a la solución que al problema:

  • Estimular los usos socialmente positivos de la Red porque ayudan a percibir el medio como una herramienta de poder, de participación, de encuentro, de intervención enriquecedora en la sociedad. Crear dinámicas que canalicen el sentimiento de pertenencia al grupo y la colaboración en torno a estos usos puede ser un extraordinario avance.
  • Situar a los propios menores como eje y elemento activo de las dinámicas educativas. Deben ser y sentirse motores del proceso de construcción de la nueva ciudadanía, de su propio contexto online.
  • Aumentar entre los adultos el conocimiento de los usos actuales de la Red por parte de los jóvenes así como de las aplicaciones más populares. Para proteger de peligros graves a un menor en la Red no es imprescindible saber de tecnología. Sin embargo, para educar un ciberciudadano se han de conocer los usos sociales y la propia realidad digital.
  • Desde luego, es grande el envite, a la altura de los cambios y oportunidades que nos está tocando vivir. Ignorarlo es irresponsable y afrontarlo con prontitud y determinación es, sin duda, la mejor inversión para nuestra inmediata sociedad. Poco hay que decir sino … ¡ánimo y manos a la obra!

Fuente: PantallasAmigas