marzo 2009


Tras el caso de la muerte de una joven en Chile de la que se sospecha murió a manos de su agresor a quien conoció en Internet, el debate sobre la seguridad en Internet no cesa en el país andino.

El director de la organización chilena Sename, Eugenio San Martín, insiste en que “las nuevas tecnologías nos permiten grandes avances, pero se han convertido también en un nuevo mecanismo y alternativa para que pedófilos y abusadores puedan acercarse a sus víctimas. Tal como hace años atrás les decíamos a nuestros hijos ´no hables con extraños en la calle´ hoy debemos hacer lo mismo con respecto al chat”.

“No podemos dejar pasar esta luz de alerta para hacer una llamada a padres y jóvenes a estar atentos y no exponerse a riesgos” añade San Martín.

Fuente: chile.com

El director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Artemi Rallo, ha denunciado en numerosas ocasiones los graves riesgos –reales y constatados– que puede llegar a suponer internet. Durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados el pasado octubre, Rallo lamentó la ausencia de una educación de los menores para conseguir ciudadanos digitales responsables. El director de la AEPD también mostró entonces su inquietud por el fomento del uso de las redes sociales, especialmente entre los menores.

Tenemos una escuela del siglo XIX, con profesores y padres del siglo XX y alumnos del siglo XXI.

Según los expertos, se plantean dos grandes inconvenientes. El primero, se requiere una buena formación en medios digitales, para conocer los riesgos y ventajas de esta herramienta sin duda imprescindible para los tiempos venideros. El segundo, los avanzados sistemas de seguridad que se requieren son costosos y hasta ahora son coto privado para las grandes compañías que pueden costearlos.

Mientras unos y otros miramos hacia otro lado, los sitios web de anorexia, bulimia o ciberbulling crecen de forma exponencial, llegándose a presentar en sociedad como simples juegos entre adolescentes que usan un medio nuevo, donde los adultos no tienen sitio y en el que la vigilancia del padre y el profesor brillan por su ausencia.

La solución de urgencia que se ha dado hasta ahora no ha pasado de condicionar el acceso a los menores a determinadas páginas web, tanto en el aula como en casa, cuando no ha bastado un simple e indolente «no se le pueden poner puertas al campo». Luego, en los cibercafés se hacen competiciones para averiguar quién emplea menos tiempo en desbloquear los filtros parentales.

Fuente: ABC

Los padres “no están preparados” para garantizar la navegación segura en Internet de sus hijos. Es una conclusión que los fiscales Nicolás Pérez Serrano y José Díaz Cappa comunicaron en su comparecencia en el Parlament balear para exponer los derechos y riesgos de los menores ante las nuevas tecnologías.

A juicio de los fiscales es preciso impulsar la formación y prevención continua desde los colegios y las familias para prevenir a los menores de los delitos que se cometen a través de Internet, puesto que este colectivo es especialmente vulnerable a las nuevas tecnologías. Así, ambos coincidieron en afirmar que es “necesario” que los jóvenes sean conscientes de los peligros que puede hacer un uso “ilícito” de Internet.

A su juicio, cuatro son los delitos cibernéticos más frecuentes: la intrusión -contra la confidencialidad-, delitos de falsificación, de contenido -como es la pornografía infantil, aunque informó de que en este apartado también se incluyen las injurias, amenazas, y contenidos xenófobos y racistas-, y los delitos contra la propiedad intelectual.

Fuente: europapress.es

Frente a las amenazas y riesgos en Internet, los padres parecen sentirse más cómodos emprendiendo acciones técnicas, dejando, por desgracia, en segundo plano recomendaciones educativas para incitar una cultura de comportamiento adecuado. Se deduce esto del estudio que sobre “Hábitos seguros en el uso de las TIC por niños y adolescentes y e-confianza de sus padres” ha elaborado el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación, INTECO, en el que ha colaborado PantallasAmigas.

Aunque uno de cada tres padres no sabe concretar un peligro identificable en Internet, a un 75% le preocupa en primer lugar los riesgos del grooming en la red. Sin embargo, el riesgo, por numeroso, y que es más habitual, es el del uso abusivo o adicción, bien a Internet a los videojuegos on line o a los móviles.

Sólo uno de cada cuatro padres parece estar al corriente de las amenazas que se ciernen sobre los menores cuando: facilitan datos personales; difunden imágenes de un tercer menor; cuando graban y difunden imágenes propias.

Los menores perciben con más claridad que sus padres peligros como el ciberbullying. La tasa de incidencia del ciberbullying pasivo duplica a la de activos, lo que hace concluir que, por cada acosador, hay dos víctimas. El 5,9% de los menores confiesa haber sufrido ciberbullying, mientras que sólo un 3,5% de padres lo han sabido. El 2,9% de los menores ha ejercido ciberbullying alguna vez, y la mitad de sus padres han llegado a tener conocimiento de tal abuso.

El 15% de los padres considera que su hijo ha accedido a contenidos sexuales alguna vez cuando navegaba. Sin embargo, los menores confirman que han accedido en un 30% de ocasiones. Se concluye que los padres han de aumentar su conocimiento sobre las formas y circunstancias en las que los menores pueden interrelacionarse con potenciales depredadores.

Los datos del informe, elaborado con 1.250 encuestas a menores de entre 10 y 16 años, pone de manifiesto el hecho de que tanto menores como adultos se sienten perdidos a la hora de reaccionar frente a un riesgo que se presenta. Carecen de criterio y protocolo de actuación en la inmensa mayoría de los casos. Desde PantallasAmigas indican que “es un asunto nuevo y cambiante, no hay experiencia ni cultura al respecto en la sociedad”.

Mientras los padres creen, en un 31%, que sus hijos les confiarían un problema que hubieran tenido en la red, sólo un 1% de los menores se dirigiría a ellos ante tal situación.

“La educación y la difusión de pautas seguras de actuación siguien siendo claves para proporcionar a todos, menores y adultos, un uso seguro de las tecnologías de la Comunicación”, señala Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

Fuente: pantallasamigas.net