Con el objetivo de acercar a los padres información sobre los peligros y la seguridad en internet, el Nuevo Centro del Conocimiento de San Roque en Badajoz celebrará una charla hoy día 30 de abril.

El inspector de la Delegación de Participación Ciudadana de la Policía Nacional Antonio Bravo será quien se dirige a los padres del centro, junto con el subinspector de la Unidad de Delitos contra la Seguridad Enrique García, para informarles de los peligros a los que pueden enfrentarse sus hijos cuando utilizan la red, desde las visitas a páginas inadecuadas a robos de contraseñas, pasando por pederastas, el ciberacoso o la suplantación de identidad, entre otros.

Esta actividad del Nuevo Centro de Conocimiento de la barriada de San Roque se enmarca en el Plan de Alfabetización Tecnológica y Software Libre.

Fuente: lacronicabadajoz.com

Para la directora del Instituto Asturiano de Atención Social, Infancia, Familia y Adolescencia, Gloria Fernández Martínez, la seguridad de los menores con las nuevas tecnologías y en Internet, en especial, pasa por la regulación con la “titánica labor” de la educación. Pero “[los adultos] dimitimos de nuestras responsabilidades”.

Los malos tratos y los abusos a menores se duplicaron en el último año, según la Memoria de Infancia que acaba de presentar.

-Lo que aumenta es la notificación, que no siempre da paso a un expediente. La apertura de expedientes de desprotección ha aumentado un 48 por ciento entre 2004 y 2007. Se incrementan los equipos técnicos de intervención con la familias, en los que trabajan 36 personas; se publican guías de sanidad y educación; aparecen nuevos perfiles de desprotección: los menores extranjeros no acompañados, la inmigración? Estamos levantando la alfombra.

¿Convendría endurecer las penas en casos de pederastia?

-Esa es una conducta muy lesiva para los menores, pero las leyes cambian poco los comportamientos. Es mejor adoptar medidas para prevenir, como regular el acceso de los niños a las nuevas tecnologías y a internet.

¿La desprotección del menor adopta nuevas formas?

-Muchos adultos no distinguen entre una educación democrática, que yo defiendo, y la constatación de que hay cuestiones innegociables. Recuerdo un chiste: una madre va con su bebé de seis meses al pediatra y le pregunta: «Doctor, ¿cuándo tengo que empezar a educar a mi hijo? Y el médico le responde: «Tendría que haber empezado hace seis meses». Somos adultos con comportamientos adolescentes, dimitimos de nuestras responsabilidades. Hay que educar a los niños con sus derechos y sus deberes.

¿Y cuándo los padres reconocen su incapacidad para educar a su hijo y piden a la Administración que lo haga?

-Hay casos más difíciles, con problemas de salud mental o consumo de sustancias, que deben tener otra consideración, pero el resto suele reconducirse. Hay que pensar que la adolescencia es un problema transitorio. No existe conciliación familiar, las jornadas son largas y la educación es una tarea de titanes en una sociedad como la nuestra. Poner límites y normas es difícil.

Fuente: lne.es

Tras el caso de la muerte de una joven en Chile de la que se sospecha murió a manos de su agresor a quien conoció en Internet, el debate sobre la seguridad en Internet no cesa en el país andino.

El director de la organización chilena Sename, Eugenio San Martín, insiste en que “las nuevas tecnologías nos permiten grandes avances, pero se han convertido también en un nuevo mecanismo y alternativa para que pedófilos y abusadores puedan acercarse a sus víctimas. Tal como hace años atrás les decíamos a nuestros hijos ´no hables con extraños en la calle´ hoy debemos hacer lo mismo con respecto al chat”.

“No podemos dejar pasar esta luz de alerta para hacer una llamada a padres y jóvenes a estar atentos y no exponerse a riesgos” añade San Martín.

Fuente: chile.com

Según datos del Defensor del Menor de Andalucía relativos a 2007, el porcentaje de menores que acceden a la red aumenta. El 88,2% de los niños de entre 10 y 15 años son usuarios de ordenador, y el 65,9% dispone de un teléfono móvil. Además, no hay diferencias entre chicos y chicas a la hora de usar la red. En cuanto al tiempo que los escolares andaluces dedicaban a internet, el estudio señalaba que la media estaba en 2 horas y 6 minutos semanales, una actividad a la que los menores sevillanos de entre 6 y 18 años dedicaban más horas que a la lectura de libros o revistas (1 hora y 48 minutos).

El informe indica que entre los años 2001 y 2006 se detectó un incremento del número medio de horas que los escolares andaluces empleaban en internet (48 minutos y 2 horas y 36 minutos, respectivamente) y advertía de los riesgos asociados a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

El Defensor consideraba que los peligros procedían tanto del mal uso que podían hacer los menores de la tecnología, dando a conocer por ejemplo comportamientos violentos que son grabados y colgados en la red, lo que se conoce como el cyberbullying o ciberacoso, así como aquellas otras situaciones en las que los menores se convierten en víctimas. En este caso, el riesgo procedía de una incorrecta utilización de las tecnologías por parte de los adolescentes, al facilitar por ejemplo datos personales, intercambiar fotos, o quedar con gente que habían conocido en foros y chats.

El Defensor ya apuntaba entonces que esta forma de actuar podía comporta “un abuso por parte de otras personas hacia la población menor” y enumeraba algunas situaciones concretas. Hasta el departamento que dirige José Chamizo llegaron denuncias de internautas, profesores o incluso los propios niños relativas a pedofilia o pornografía infantil de menores en Internet. Otras denuncias hacían referencia a la existencia de contenidos de pornografía infantil albergados en las páginas web y también se detectaron casos en los que determinadas aplicaciones como el correo electrónico o la mensajería por internet habían sido utilizados para acosar a menores, tanto.

Fuente: diariodesevilla.es

La herramienta que puede garantizar la navegación segura en Internet es la educación y el control de los padres. Es la conclusión de un estudio de la Fuerza Técnica de Seguridad en Internet en EEUU publicado por el Centro Berkman de Internet y Sociedad de la Universidad de Harvard.

Los expertos que han elaborado el estudio sugieren a los padres y representantes mantener la vigilancia sobre el contenido que revisan los niños y las relaciones que establecen en la red, e insistir en principios y consejos formativos y educativos.

Según Adam Thierrer, de la Fundación Libertad y Progreso y uno de los miembros del grupo de expertos que publicó el informe, “llegamos a la conclusión que no hay una solución técnica definitiva para las preocupaciones sobre la seguridad de los niños en Internet”. La reducción de los riesgos para los niños depende básicamente del medio ambiente familiar, la educación y las políticas públicas, según las conclusiones del estudio.

Además de la vulnerabilidad de los adolescentes entre 15 y 17 años y de los niños que en la vida real son víctimas de abuso, el estudio resalta que uno de cada cinco menores de edad son solicitados sexualmente en línea, aunque 90% de estas propuestas indecentes son formuladas por chicos de su misma edad o por jóvenes sólo algo mayores y no por adultos, aseguran los investigadores.

En el documento se establece que todos los menores no están igualmente expuestos en Internet. Los de mayor riesgo son los que participan más frecuentemente en conductas agresivas y tienen problemas en otras partes de sus vidas.

Muchos de estos requerimientos en línea entran en la categoría de acoso sexual y más de dos tercios de los casos no desembocan en encuentros reales.

Según el estudio, el porcentaje de jóvenes que dicen haber sido objeto de acoso sexual en Internet disminuyó de 19% en el año 2000 a 13% en 2006, según cifras citadas por el informe, que destaca como plataformas para estas prácticas los foros de discusión y los sistemas de mensajería instantánea.

Sin embargo, Thierrer insiste en que “aún desplegando las mejores herramientas y tecnologías disponibles para mejorar la seguridad de los niños en línea, nada reemplaza a un padre, un tutor o un adulto responsable, para guiar a un niño y ayudarlo a usar Internet con seguridad“.

Los hallazgos del informe podrían ayudar a sitios como Facebook y MySpace, redes sociales con gran cantidad de miembros jóvenes. Ambas compañías firmaron acuerdos con los fiscales generales para aumentar sus esfuerzos para proteger a sus miembros menores de los abusadores sexuales. Estos convenios se producen después de algunas denuncias. Por ejemplo, MySpace fue demandada en 2006 por una niña de 14 años que dijo que fue asaltada sexualmente por un hombre de 19 años que conoció en el sitio. GCH.

Fuente: eluniversal.com

Internet es una gran caja virtual de sorpresas. No solo porque cada día descubrimos una nueva herramienta. Sino porque también está plagado de una serie de amenazas a las que no hay que tener miedo si aprendemos a detectarlas a tiempo.

Hay sujetos que utilizan el chat en las salas de adolescentes y jóvenes, haciéndose pasar por chicos de nuestra edad para entablar conversación, ganarse la confianza y luego pedirle a sus contactos que hagan cosas por la webcam que solo pertenecen a su intimidad.

Esto es conocido como “grooming” y los sujetos que lo realizan son pederastas que comercian con pornografía infantil, amenazando a los chicos y chicas que accedieron a su “pedido” a cambio de dinero.

La mejor alternativa para evitar tan desagradable experiencia es no entrar al chat o cuando notemos que nuestros contactos nos hacen pedidos del tipo “¿quieres hacer alguna travesura?” o “¿vamos a un lugar más privado?” los rechacemos inmediatamente y advirtamos a los demás chicos de la sala que esa persona puede ser peligrosa.

También debemos negarnos a ser grabadas(os) por nuestras parejas en la intimidad, pues nada nos asegura que sigamos con ellos y en un futuro puedan convertirse en “ex” despechados o sin escrúpulos que nos hagan víctimas de chantajes que no tengan cuándo acabar.


Fuente: teens.com.pe

Los cibercafés en la comunidad valenciana deberán contar con filtros de acceso a Internet para los menores o restringir su entrada al local. Es una de las medidas que incluye la Conselleria de Gobernación de Valencia en el borrador de la reforma de la Ley de Espectáculos.
Los locales tendrán que establecer filtros para que los menores no puedan consultar determinadas páginas web con contenidos para adultos. Entre ellas, figuran las de carácter pornográfico, pero también aquellas que puedan incitar a la violencia o la xenofobia.

Una de las fórmulas para la aplicación de esta medida sería la de destinar cierto número de ordenadores para menores. Estos podrían ubicarse en un espacio diferenciado dentro del local. Los establecimientos, no obstante, siempre pueden optar por prohibir el acceso a los más jóvenes y de esta forma no establecer límites a la consulta de webs.

El responsable autonómico explicó que, “al igual que se hace en el cine” o en las discotecas, es necesario “graduar” la entrada a los “cibercafés ” para “proteger” a los menores de edad. El conseller de Gobernación Serafín Castellano explicó que “no es lógico que si unos padres controlan en su casa que su hijo no entre a determinadas webs, no puede ocurrir que lo hagan con total libertad en estos locales”.

El refuerzo de estas medidas de seguridad persigue lograr la protección del menor en un espacio que hasta la fecha carecía de legislación.

Meses en ver la luz
La modificación de la Ley de Espectáculos, donde se incluye este apartado, no obstante, todavía tardará varios meses en ver la luz. Los empresarios recibieron ayer el borrador. Será en otra reunión, que se celebrará antes de Fallas, cuando aporten sus ideas o pidan modificaciones en algunos apartados. Una vez revisada, se iniciará el trámite parlamentario.

Con la modificación ya aprobada, serán los agentes los que se encarguen del cumplimiento de la ley. Así, se harán inspecciones en las que se compruebe que o bien los ordenadores están limitados o que no hay menores en el local.

En caso contrario se aplicarán las correspondientes sanciones, según la Conselleria. Dependiendo de la gravedad, la sanción puede ir desde 601 euros hasta 30.000 euros. Las más graves pueden alcanzar incluso el doble de esta cantidad.

fuente: lasprovincias.es