Es conocido que cada vez que se produce una noticia de interés mundial, los ciberdelincuentes aprovechan para difundir malware en Internet a través del correo electrónico y cada vez más en las redes sociales.

En esta ocasión ha sido el asesinato del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, lo que ha sido aprovechado para un aumento de los niveles de spam y de virus, según han alertado la Policía Nacional y la Guardia Civil a los jóvenes usuarios de Tuenti por medio de la página oficial del Plan Contigo en esta comunidad virtual.

En dicha página aconsejan no abrir ningún adjunto ni hacer clic en ningún link que incluya mensajes como la posibilidad de ver vídeos de su muerte o que habría dejado grabados para ser emitidos en caso de ser asesinado, porque son en su mayor parte fuente de malware y virus.

La Policía también ha recordado a los jóvenes que reenviar mensajes que alertan de este tipo de virus también puede suponer un riesgo de divulgar direcciones de correo de nuestros contactos que luego podrían aprovechar los spammers. Si se reenvían estos avisos de la policía debe hacerse sin que se revelen emails ni nombres de otros contactos.

Fuente: Trece Bits

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Según datos del Defensor del Menor de Andalucía relativos a 2007, el porcentaje de menores que acceden a la red aumenta. El 88,2% de los niños de entre 10 y 15 años son usuarios de ordenador, y el 65,9% dispone de un teléfono móvil. Además, no hay diferencias entre chicos y chicas a la hora de usar la red. En cuanto al tiempo que los escolares andaluces dedicaban a internet, el estudio señalaba que la media estaba en 2 horas y 6 minutos semanales, una actividad a la que los menores sevillanos de entre 6 y 18 años dedicaban más horas que a la lectura de libros o revistas (1 hora y 48 minutos).

El informe indica que entre los años 2001 y 2006 se detectó un incremento del número medio de horas que los escolares andaluces empleaban en internet (48 minutos y 2 horas y 36 minutos, respectivamente) y advertía de los riesgos asociados a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

El Defensor consideraba que los peligros procedían tanto del mal uso que podían hacer los menores de la tecnología, dando a conocer por ejemplo comportamientos violentos que son grabados y colgados en la red, lo que se conoce como el cyberbullying o ciberacoso, así como aquellas otras situaciones en las que los menores se convierten en víctimas. En este caso, el riesgo procedía de una incorrecta utilización de las tecnologías por parte de los adolescentes, al facilitar por ejemplo datos personales, intercambiar fotos, o quedar con gente que habían conocido en foros y chats.

El Defensor ya apuntaba entonces que esta forma de actuar podía comporta “un abuso por parte de otras personas hacia la población menor” y enumeraba algunas situaciones concretas. Hasta el departamento que dirige José Chamizo llegaron denuncias de internautas, profesores o incluso los propios niños relativas a pedofilia o pornografía infantil de menores en Internet. Otras denuncias hacían referencia a la existencia de contenidos de pornografía infantil albergados en las páginas web y también se detectaron casos en los que determinadas aplicaciones como el correo electrónico o la mensajería por internet habían sido utilizados para acosar a menores, tanto.

Fuente: diariodesevilla.es