Internet es una gran caja virtual de sorpresas. No solo porque cada día descubrimos una nueva herramienta. Sino porque también está plagado de una serie de amenazas a las que no hay que tener miedo si aprendemos a detectarlas a tiempo.

Hay sujetos que utilizan el chat en las salas de adolescentes y jóvenes, haciéndose pasar por chicos de nuestra edad para entablar conversación, ganarse la confianza y luego pedirle a sus contactos que hagan cosas por la webcam que solo pertenecen a su intimidad.

Esto es conocido como “grooming” y los sujetos que lo realizan son pederastas que comercian con pornografía infantil, amenazando a los chicos y chicas que accedieron a su “pedido” a cambio de dinero.

La mejor alternativa para evitar tan desagradable experiencia es no entrar al chat o cuando notemos que nuestros contactos nos hacen pedidos del tipo “¿quieres hacer alguna travesura?” o “¿vamos a un lugar más privado?” los rechacemos inmediatamente y advirtamos a los demás chicos de la sala que esa persona puede ser peligrosa.

También debemos negarnos a ser grabadas(os) por nuestras parejas en la intimidad, pues nada nos asegura que sigamos con ellos y en un futuro puedan convertirse en “ex” despechados o sin escrúpulos que nos hagan víctimas de chantajes que no tengan cuándo acabar.


Fuente: teens.com.pe

Finaliza el III Congreso Mundial de Lucha contra la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes celebrado en Río de Janeiro. Y algunas voces critican que los expertos y funcionarios reunidos “no hayan planteado la etiología y embriología del problema”, según la pediatra Mirta Guelman de Javkin.

Unicef estimó durante el Congreso que 150 millones de niñas y 73 millones de niños padecen esta patología adulta, pero no abordó el tema del abuso ambiental: visual y acústico, que “adoba” y permite captar las víctimas.

“Las actitudes, gestos y rituales que oscilan entre la adultización y la prostitución, fueron incrustados por modelos del Mercado, con maestros como Tinelli o Moria Casan, que hoy día son, los marcadores “culturales”, más difundidos. Presencio un diálogo de una madre y su hija casi niña: M: te comportas como una puta, frase que hubiera dolido o al menos ofendido unas pocas décadas atrás, hoy indujo la rápida respuesta: ¿qué tiene de malo, si eso a mí me gusta? El tema del “gusto” y lo que intentan legitimar los adolescentes no es genético es “aprehendido” e instalado por currículas del mercado de consumo, que se oponen y desmienten las del sistema educativo familiar o institucional”, dice la pediatra Mirta Guelman.

Guelman coincide con este congreso en la necesidad de combatir el “grooming” o ciberacoso de los pedofílicos que utilizan nuevas tecnologías, informando y advirtiendo sobre sus estrategias de acercamiento, con mensajes del tipo: “a mí me pasa lo mismo que a vos”, asumidos como adultos protectores y comprensivos o simulando la misma edad.

“El abusador es un invasor oportunista que aprovecha la clásica etapa de oposición y transgresión, de los adolescentes con sus adultos significativos. La mejor vacuna es que los padres encuentren el modo de no alejarse de sus hijos, de no pelear ni comparar su época o sus sentimientos, de entender y comprender, la terrible diferencia de estímulos y sensaciones, para preveer la instalaciones de “programas basuras” (no solo en la TV), que cavan el abismo entre padres e hijos”.

Fuente: rosario3.com