Como fenómeno social que son, las redes sociales reúnen a miles de usuarios. Pero en su seno se dan casos que ponen en peligro la seguridad y la intimidad de sus miembros.

La víspera de Halloween, Colvin, becario de Anglo Irish Bank’s North American, envió un e-mail a su superior comunicándole que por motivos familiares debía volar urgentemente a Nueva York. Horas después Colvin disfrutaba de una alegre fiesta de Halloween en la que le tomaron una foto vestido de campanilla. Esta foto acabó en facebook y, por tanto, en manos de todos sus amigos, compañeros de trabajo… y del jefe! Colvin fue despedido y ahora su historia y su foto no dejan de multiplicarse en Internet.

Mediavida es una comunidad de jugadores on-line en forma de foro en el que hace unos meses uno de sus usuarios abrió un hilo dedicado a comentar fotografías de niñas que habían subido su foto a Tuenti. A pesar de las protestas de algunos usuarios, de las propias niñas, de amigos de éstas y de un burofax enviado por Tuenti, las fotografías siguieron ahí hasta que fue imposible mantenerlas por las presiones legales y sociales recibidas. ¿Cuántas habrán salido ya de Tuenti?

Justo antes del verano (mayo 08) en EEUU una mujer fue condenada por hacerse pasar por un chico que tras enamorar virtualmente a una compañera de su hija (de 13 años), la amenazó e intimidó hasta el punto de provocar su suicidio.

Uno de los ponentes de la mesa redonda organizada por Javier Celeya la semana pasada para presentar su nuevo libro titulado La empresa en la web 2.0, contaba lo extraño que se le hace a uno entrar en el perfil de una persona con la que te vas a entrevistar horas después y verla en topless. Supongo que la parte más cómica vendrá a la hora de saludar físicamente a esa persona vestida…

Determinadas redes sociales tienen vetado el acceso a menores de 18 años. El sistema de veto consiste en dos botones: Pulsando en el que dice “SÍ” accedes a la red. El otro dice NO y nadie sabe lo que pasa al pulsarlo.

Los niños que aún no son lo suficientemente maduros para entender los riesgos que conlleva Internet deben pedir a su padre (madre o tutor) que le de un consentimiento por escrito para subir una foto a Tuenti. El padre está, a su vez, “obligado a poner en conocimiento previo del Ministerio Fiscal el consentimiento proyectado. Si en el plazo de ocho días el Ministerio Fiscal se opusiere, resolverá el Juez”. Algo dice que el artículo 3.2 de la Ley 1/1982 no se está cumpliendo del todo. Podemos entender que todos los niños mayores de 14 años son suficientemente maduros…

Fuente: http://www.pabloburgueno.com/2008/12/curiosidades-legales-de-una-red-social/

La asociación alavesa Asajer de ayuda a la rehabilitación de jugadores, alerta del “despiste” de los padres ante los riesgos que puede tener para sus hijos el uso indebido de las nuevas tecnologías.

Asajer constata tras su trabajo de campo con escolares, progenitores y profesores, que niños y adolescentes de la provincia «abusan cada vez más» de este tipo de aparatos.

Aunque del abuso a la adicción o dependencia enfermiza hay un trecho, la asociación cree que es importante detectar el primer síntoma para prevenir la patología. Cuando los expertos de la asociación entran en contacto con adultos o padres y les explican que un niño adicto al móvil puede ser irritable, agresivo, sufrir de ansiedad y fracasar en los estudios, «se sorprenden».

De igual manera reaccionan al saber que un adicto a los videojuegos o a Internet puede llevar a pasarse el día conectado, a gastar cifras descomunales y a mentir para lograr sus metas. Y es que para padres y profesores, están más en «voga» otros problemas escolares, como el acoso o el abordaje de la sexualidad, agrega la presidenta de Asajer.

Dos son los motivos que encuentra Axpe, presidenta de Asajer, para explicar esta pasividad ante los riesgos de las nuevas tecnologías. El primero es que hace relativamente poco tiempo que su uso se ha generalizado, con lo que apenas han empezado a verse casos de adicciones. Y la segunda, es que los propios adultos hacen un mal uso de ellas.

La experta pone ejemplos claros, como el de dejar voluntariamente a los niños durante horas delante de la televisión o los videojuegos «en manos de sus ciberniñeras»; el de comprar un móvil a pequeños de 11 años o el de instalarles un ordenador portátil en sus cuartos. «De repente un día ven que sus hijos cuelgan fotografías o vídeos en Internet o les descubren chateando con desconocidos a altas horas de la madrugada y se les saltan las alarmas»,

Control es la palabra clave. Procurar que los hijos hagan un buen uso de estas tecnologías «es sencillo», relata la experta. En sus cursos enseñan a poner filtros para que los menores no puedan acceder a determinadas páginas web, a investigar en el historial de navegación y a poner límites a las horas de consumo. También sensibilizan sobre lo importante que es que el ordenador esté en el salon de estar y no en la habitación del niño o recortar el uso del móvil.

Fuente: elcorreodigital.com

Los grandes operadores saben que son necesarios los controles a los contenidos accesibles a través de sus redes. No sólo en el hogar o el colegio donde los menores vavegan habitualmente a Internet, sino también en los cibercentros o cibersalas, lugares donde el control sobre el acceso de los menores a contenidos no apropiados ha sido hasta ahora menos riguroso, ya que es frecuente que los menores accedan a Internet con ordenadores sin filtros de seguridad o bien al lado de adultos.

La sociedad está demandando más medidas protectoras y de seguridad en estos espacios y diferentes compañías han comenzado a ofrecer servicios de filtrado que permiten limitar los accesos a páginas web según su contenido. En febrero de 2007, varias compañías ratificaron un acuerdo marco con la Unión Europea destinado a incrementar las medidas de protección a los menores en su acceso a contenidos a través del móvil. En particular se dedicarán esfuerzos al control de acceso a contenidos para adultos, la concienciación de padres y niños, y la lucha contra contenidos ilegales.

Más del 90% de los niños estudiados de entre 7 y 12 años juega con algún tipo de videojuego, y muchos de ellos conocen o han jugado a juegos de adultos, incluso a algunos muy violentos. El Decreto andaluz 27/2007 establece medidas de seguridad para menores en el uso de Internet y las TIC, entre ellas medidas de seguridad en las cibersalas, en concreto, la necesidad de disponer de sistemas de seguridad y filtrado. Además, los menores solo podrán entrar en los establecimientos que cuenten con una persona responsable a su cargo, que les oriente en el uso de Internet y las TIC.