Para aumentar la navegación segura, la Children’s Internet Protection Act norteamericana obliga a las escuelas públicas y bibliotecas del país a utilizar filtros que impidan el acceso a material sexualmente explícito o nocivo.

Diversos estados han implementado, además, leyes específicas para que bibliotecas y escuelas filtren contenidos en su acceso a Internet.

Hay, sin embargo, retos en la aplicación de dicha legislación en las escuelas, donde los ordenadores se utilizan con fines educativos. Aunque la tecnología de filtrado de Internet es cada vez más sofisticada, las escuelas se quejan de que a menudo los programas de filtrado bloquean webs educativas.

Fuente: ibls.es

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