Frente a las amenazas y riesgos en Internet, los padres parecen sentirse más cómodos emprendiendo acciones técnicas, dejando, por desgracia, en segundo plano recomendaciones educativas para incitar una cultura de comportamiento adecuado. Se deduce esto del estudio que sobre “Hábitos seguros en el uso de las TIC por niños y adolescentes y e-confianza de sus padres” ha elaborado el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación, INTECO, en el que ha colaborado PantallasAmigas.

Aunque uno de cada tres padres no sabe concretar un peligro identificable en Internet, a un 75% le preocupa en primer lugar los riesgos del grooming en la red. Sin embargo, el riesgo, por numeroso, y que es más habitual, es el del uso abusivo o adicción, bien a Internet a los videojuegos on line o a los móviles.

Sólo uno de cada cuatro padres parece estar al corriente de las amenazas que se ciernen sobre los menores cuando: facilitan datos personales; difunden imágenes de un tercer menor; cuando graban y difunden imágenes propias.

Los menores perciben con más claridad que sus padres peligros como el ciberbullying. La tasa de incidencia del ciberbullying pasivo duplica a la de activos, lo que hace concluir que, por cada acosador, hay dos víctimas. El 5,9% de los menores confiesa haber sufrido ciberbullying, mientras que sólo un 3,5% de padres lo han sabido. El 2,9% de los menores ha ejercido ciberbullying alguna vez, y la mitad de sus padres han llegado a tener conocimiento de tal abuso.

El 15% de los padres considera que su hijo ha accedido a contenidos sexuales alguna vez cuando navegaba. Sin embargo, los menores confirman que han accedido en un 30% de ocasiones. Se concluye que los padres han de aumentar su conocimiento sobre las formas y circunstancias en las que los menores pueden interrelacionarse con potenciales depredadores.

Los datos del informe, elaborado con 1.250 encuestas a menores de entre 10 y 16 años, pone de manifiesto el hecho de que tanto menores como adultos se sienten perdidos a la hora de reaccionar frente a un riesgo que se presenta. Carecen de criterio y protocolo de actuación en la inmensa mayoría de los casos. Desde PantallasAmigas indican que “es un asunto nuevo y cambiante, no hay experiencia ni cultura al respecto en la sociedad”.

Mientras los padres creen, en un 31%, que sus hijos les confiarían un problema que hubieran tenido en la red, sólo un 1% de los menores se dirigiría a ellos ante tal situación.

“La educación y la difusión de pautas seguras de actuación siguien siendo claves para proporcionar a todos, menores y adultos, un uso seguro de las tecnologías de la Comunicación”, señala Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

Fuente: pantallasamigas.net

Anuncios