4 enero 2009


La Agencia de Protección de Datos de Cataluña (Apdcat) ha lanzado una guía sobre el uso seguro de Internet, que en realidad contiene tres manuales, dependiendo de la franja de edad: educación primaria (de 9 a 11 años), ESO (de los 12 a los 14) y bachillerato (de los 15 a los 17). A los más pequeños, además de enseñarles a navegar sin convertirse en adictos, se les advierte de que no deben contestar mensajes extraños ni dar los datos personales sin consultarlo con sus padres, entre otros consejos.

Contraseña

A los alumnos de secundaria se les insiste, además, en la necesidad de tener una contraseña y de que, en caso de abrir un blog o un espacio personal, inviten solo a los amigos “porque los datos pueden acabar en manos de cualquiera”.

En esta franja de edad, al igual que para los estudiantes de bachillerato, también se abordan temas como el ciberacoso, el fraude en las compras y la suplantación electrónica de la identidad. Y se proponen precauciones, como no responder

e-mails que reclaman datos personales y acciones como recurrir a la ley si detectan algún hecho delictivo susceptible de ser denunciado.

Fuente: redaragon.com

El estado de California otorgará mayor autoridad a los centros escolares para luchar contra el ciberbullying, otorgándoles el derecho a expulsar a los estudiantes que lleven a cabo ciberacoso.

En 1999, California ya introdujo una ley contra el ciberacoso. Las leyes similares que han aplicado otros estados, han venido a poner en evidencia los flecos que la ley no cubría.

“El problema está cuando los jóvenes se acosan en los colegios, y los centros carecen de autoridad”, dice Parry Aftab, directora de WiredSafety. “La ley de Califonia contra el ciberacoso no incidía en esto”.

Un studio del Consejo Nacional para la Prevención del Crimen destacaba que cerca del 35% de los adolescentes internautas fueron acosados en la red alguna vez.

Aftab subraya que la nueva ley es una mejora pues protege a la víctima más allá del daño corporal. Los centros están ahora en la posibilidad de investigar y tomar medidas.

Algunos expertos, en cambio, no consideran que la elaboración de nuevas leyes sea la respuesta correcta. “Necesitamos ir al corazón del problema para alcanzar una solución”, dice Shaheen Shariff, “depende de qué tipo de ciberacoso se trate”. Shariff se inclina porque profesores y alumnos compartan la gestión de las nuevas tecnologías y en desarrollar un sistema no autoritario de solución de conflictos en los centros.

Fuente: theaggie.org